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A ti que lo has abandonado.

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perrillo megagadis31-01-2013 - (Gallego) Me dirijo a ti, aunque no te conozco, puede ser que vivas en el mismo pueblo, que seas mi vecin@, pero no estamos en el mismo mundo. No me creo mejor que tu, ni a ti peor que yo, pero, en ciertos aspectos, daría mi vida por no parecerme a ti.

Sé que vives tranquilo después de haber cometido la peor felonía que un ser humano puede hacer con su mejor amigo, mientras que a mi, el recordártelo, me va a costar dolor y lágrimas, pero voy hacer de tripas corazón y te voy a intentar explicar, hasta el final, lo miserable de tu acción.

Este que ves era tu perro, el que te obedecía sin dudar cuando lo llamabas, el que se quedaba donde le ordenabas porque confiaba en ti plenamente, el que te recibía alborozado cuando llegabas a casa. No sé si eres de los que cree en dios, yo no, pero para este animal eras lo que para mucha gente es un dios, el dios que tanto hacía aparecer comida como le quitaba una espina del pie, el que hacía cosas milagrosas que él era incapaz de entender.

Era por eso que te adoraba, te obedecía y hubiera dado la vida por ti sin dudarlo, sin medir al adversario y sin considerar las consecuencias. Era por eso que nunca se hubiera separado de ti, porque eras su familia, su ídolo, su amigo y el ser mas grandioso del su mundo.

Por eso se subió contigo al coche, por eso se bajó cuando se lo ordenaste y por eso nunca se va a explicar lo que para él es un accidente durante el cual os habéis separado. A buen seguro que te estuvo buscando, te esperó en el lugar donde lo has abandonado durante horas, posiblemente durante días, A buen seguro que estuvo preocupado porque te hubieras perdido, por tu bienestar, por lo que te puede haber pasado para que no regresaras al lugar donde os separasteis.

perrillo megagadisDurante los pocos días que estuvo vagando en tu búsqueda, durmiento entre unas zarzas de un supermercado, se encontró con alguno de nosotros que le dimos algo de comer pero que, para él, solo éramos seres pasajeros que le aliviaron el hambre pero no la soledad, la tristeza y la preocupación por hallar a su amo. Al que de verdad amaba sin saber que, al contrario que él, eras capaz de dejarlo abandonado en un camino cualquiera. Él ni se lo imaginó nunca porque él nunca lo hubiera hecho.

Como  era previsible acabó muerto tras días de soledad, no tuviste siquiera el coraje de sacrificarlo para ahorrarle tanto sufrimiento. Lo atropelló otro irresponsable que circulaba por el lugar preocupado solo por su apresurada vida, sin pensar en los animales que mueren a diario en las carreteras y  sin respetar los límites de velocidad.
 
Tu perro se fue preocupado por ti  y por haberte perdido de forma, para él, inexplicable, se fue con la tristeza de no poder morir con una caricia tuya, pero murió con toda la pureza que guardan esos seres maravillosos de cuatro patas. No te ha odiado nunca por lo que le hiciste, murió sin guardarte rencor porque él desconoce ese tipo de bajeza, no tuvo que perdonarte nada porque nunca te ha culpado de nada y es que  él, en su nobleza, era incapaz siquiera de achacarte la culpa de vuestra separación.

Por el contrario, tu si que sabes lo que hiciste. Por el contrario, yo no soy tan generoso como él y sé que, en este mundo, se acaban pagando las canalladas que se hacen. Estoy seguro de que tu si que tendrás remordimientos el último día de tu vida, el momento en que mueras en la soledad de alguien abandonado por los suyos.

Recordarás lo que le hiciste a este noble perrillo, te remorderá la conciencia porque tú si que conoces tu miserable acción, tu eres quien la llevó a cabo de forma premeditada y fría, quien lo podía haber evitado y quien lo recordará el resto de sus días y las últimas horas de tu vida miserable. El día de tu muerte solitaria, abandonado por tu familia. Te lo mereces, por canalla y por cobarde.

Amén.