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Campeonato gallego de matar zorros 2013.

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raposo galego 2013 comedeiro20-01-2013 – (Gallego) Ayer estuvimos infiltrados, una vez más, en el campeonato gallego de matar zorros. A la vista del desapacible día, queríamos comprobar hasta donde llega la sed de sangre de esta gente para salir al monte arriesgándose a tener un accidente causado por las ramas que caían (una cayó sobre uno de nuestros vehículos, y eso que no salimos de las pistas asfaltadas) o las numerosas inundaciones que, como se puede ver, existían en la zona. (VÍDEO)

Suponíamos que, mayormente e igual que el pasado sábado, cazarían muchos litros de agua por metro cuadrado y algún resfriado. Pero también queríamos poner en evidencia sus “secretos” de polichinela y lo estéril de su trabajo en ocultar fechas y lugares ya que, año tras año, comprueban desconsolados como, a pesar de sus esfuerzos, sabemos puntualmente donde llevan a cabo sus fechorías así como la ubicación de los “comederos” habituales. Valientes cazadores que siempre resultan cazados, menos mal que los zorros no llevan escopetas.

A la vista de las tradicionales inundaciones en Caldas de Reis –provocadas desde hace décadas por el Río Umia y que los parásitos que nos gobiernan se olvidaron de remediar cuando había dinero y lo derrochaban en inutilidades caras como el raposo galego 2013 innundadoAVE– ni siquiera nos planteamos ir al monte donde se confundía el ruido del viento con cualquier vehículo o persona que se aproximara, donde la caídas de ramas era un riesgo evidente y donde las circunstancias eran propicias para un accidente natural o provocado por un “gatillo rápido”. Claro que, como es habitual, los escopeteros ni piensan en tales contingencias, de hecho apenas piensan en otra cosa que no sea matar. Cuanto más mejor, para eso hacen campeonatos.

Visitamos su “comedero” donde dejamos algunos folletos de “concienciación” por si alguno de ellos tuviera la curiosidad de interesarse por algo escrito. Allí observamos que la calidad, la comodidad y la exclusividad no parecían ser las notas dominantes, pero imaginamos que para obtener rendimiento de las cuotas que pagan habrá que recortar al máximo los gastos y, quien de ellos vive, sabe de la "sensibilidad" de sus "clientes" para percatarse de ciertas deficiencias. Claro que, esos, cuentan con mesa de cabecera, con los privilegios que ello implica.

Comprobamos, una vez más, la presencia masiva de vehículos y guardias forestales de Medio Ambiente (del servicio de caza, ya que también los hay de incendios). Esos que nunca aparecen por el monte durante el año para vigilar la caza y la naturaleza, pero que se prestan diligentes a trabajar algunos sábados del año, precisamente los tres en que se realizan estos campeonatos, durante los cuales son invitados a comer por el mismo colectivo al que deberían vigilar. Una muestra  de la falta de elegancia que existe en nuestro país, que nos permite la rara ocasión de comprobar la existencia de uno de los colectivos más ineficaces de nuestra administración. Gentes que, Axente forestal durmindoen buen número (no todos posiblemente) ni hacen su trabajo con la dedicación mínima exigible y que parecen disfrutar de patente de corso ante las órdenes (si las reciben) de sus responsables. La inutilidad de este servicio parece indicar que, al igual que sucedió con otros, su “privatización” está próxima y para ello es necesario descreditar antes el servicio público que deberían prestar para luego decir que la “privatización” es lo más eficaz. Llegado ese día saldrán a la calle a manifestarse. Seguro.

El número de participantes es fácil de comprobar a la vista del numero de (incómodas) sillas colocadas en el “comedero”. Ante tan masiva participación en el “evento deportivo” suponemos que habrán prestado una eficaz labor “desinfectando” los montes de Portas y comarca de la “invasión” de zorros. Aunque, por los indicios que nos constan, casi nos atreveríamos a apostar que su eficacia como “controladores de plagas”, título adquirido cuando abandonaron su condición de cazadores, es tan aguda como su nula capacidad para mantener secretos, su estéril argumentación para justificar estas matanzas o la pobre fiabilidad de los estudios “científicos” que encargan, y pagan, para demostrar la superpoblación de zorros en Galicia.

Hasta el momento, el título de tonto útil de esta campaña lo sigue ostentando el presidente de la Unión Deportiva Cerdedo quien, como ya dijimos, presta sus tierras para que las arrasen cientos de escopeteros durante un campeonato de matar zorros, sus socios no participan y aún pretende recabar el apoyo del ayuntamiento para que se celebre un campeonato nacional donde se juntan más de 1.000 escopeteros. Recuerda al marido engañado que, encima, pone la cama.

El segundo lugar, para los inútiles controles de “seguridad” de los escopeteros y las labores de obstaculización de los funcionarios “colaboradores” que pasaron la mañana de recaderos y cuya nula de eficacia, generada por la falta de una práctica constante durante el resto del año, los  incapacitó para impedir que destapáramos sus secretos y nos infiltráramos impunemente en sus dominios.

Menos mal que nuestras cacerías son pacíficas y vamos provistos solo de cámaras.

 

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Os dejamos un "sesudo" artículo, publicado en la web del Tecor de Portas, donde se demuestran los "profundos" conocimeintos históricos del autor sobre la génesis de la lucha contra los "campeonatos de matar zorros" y sus orígenes en luchas "polítco-personales" (sic). Algo que, quienes la inciamos en 2007, desconocíamos por completo. También echa mano de los "insultos e incluso escupitajos" que, según él, tuvieron que soportar "estoicamente" (se nota que él no estuvo) los cazadores, así como lo que, según este "pacifista" podría haber sido la "solución radical": "hubiese sido mejor ese día librar una “guerra” cuerpo a cuerpo y dejar zanjado el tema"...

Finalmente reconoce, y eso le honra a pesar de sus "soluciones radicales", que, a los únicos que se les sorprendió agrediendo a un cámara de televisión fue a los cazadores. Claro que se olvida de que, mientras ningún ecologista agredió nunca a nadie (en contra de lo que el afirma y mucho menos a "agentes de la autoridad") sus cumpinches de matanzas también agredieron a ecologistas en numerosas ocasiones, blandiendo armas y encañonando a algunos. Está grabado.

El artículo del "intelectual" pinchando AQUÍ.