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El derecho del ganado a circular

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ovejas y coche21-03-2013 - (Gallego) Ya hemos tratado, en parte, este asunto en otro artículo, pero el atropello ayer de un hermoso gato siamés, a cuyo propietario aún nadie se ha atrevido a darle el disgusto, y el cuasi atropello, por la tarde, de un perro por parte de un imprudente (o tal vez “colocado”) automovilista, en pleno centro del pueblo, nos lleva a este nuevo artículo.

Desde que recuerdo de niño, en los años 50, los animales de la casa debían salir a diario para realizar trabajos en las fincas, tirar del carro de bueyes, ser conducidos a los pastos para alimentarse o trasportar el maíz hasta el molino y traer de vuelta el equivalente en harina.

Dentro de las callejuelas de los pueblos era ( y aún es) común ver ovejas, perros, gatos, alguna gallina e incluso, en nuestra parroquia, existió la costumbre de mantener, entre todos los vecinos, a un gorrino que vagaba por el pueblo durante meses y que era subastado para recaudar fondos destinados a las fiestas locales.

ovejas atropelladasEs evidente que los tiempos han cambiado por la cual ni existen tantos animales, ni son necesarios para ciertas tareas, a cambio, han aparecido los coches, a los cuales se han destinado, en exclusiva, numerosas vías de circulación.

Lo que no parece normal es que en los caminos de toda la vida, y por mucho que algunos de ellos hayan sido víctimas de ignorantes alcaldes que han transformado caminos tradicionales en “pistas” asfaltadas de menos de 4 metros de ancho y sin arcenes, se prohíba, limite o sea peligroso (para los animales) la circulación de animales, o se consideren vías preferentes para los vehículos, pasando los animales a ser intrusos, provocadores de accidentes y responsables de los atropellos que sufren.

Pero el absurdo de la situación, o la perversión de los legisladores por favorecer e incentivar el uso del mortal y contaminante coche, se produce cuando se llega al punto de criminalizar la circulación de animales dentro de las callejuelas medievales de los pueblos de Galicia. Solo porque algunas recibieron la correspondiente “capa de hormigón” que las habilita para que puedan pasar, con muchas estrecheces, eso sí, vehículos de pequeñas o medianas dimensiones.

rally atropello caballoAhora resulta que el descerebrado imprudente – que no debería circular por esos caminos de pueblo, o dentro de los pueblos, a más de 15 ó 20 Km./h., incluso menos, ya que lo ideal sería que se ajustara la velocidad a la del paso de una persona normal – que se considera el “dueño” de todas y cada una de las posibles vías existentes y circula por esos viales a velocidades impropias, sin el cuidado de detenerse cuando ve algún animal que circula o está a punto de invadir el camino, aún tenga el derecho de reclamar los daños de su vehículo cuando atropella o mata al perro, gato, gallina, oveja, vaca,… o lo que sea, que circulaba por su camino de toda la vida.

Podría la justicia, o el legislador si fuera el caso, en estos casos evidentes donde se supone que el animal tiene todos los derechos desde que el mundo es mundo, aplicar normas ya existentes, o establecer otras nuevas, como la de que los  vehículos deberán ajustar su velocidad a las condiciones del vial (art 46-C, RGC) y condenar al imprudente conductor que por desprecio, falta de cautela o pereza de detenerse un momento, hirió o mató a algún animal donde supone que los animales deben estar o por donde deben desplazarse (mientras no puedan volar todos ellos).

burro atropelladoPues parce ser que en su patética “sabiduría” se suele aplicar la norma absurda que considera cualquier vía como de circulación prioritaria para los vehículos (art.66-1, RGC) y a los animales como invasores que deberían ir con correas, sujetos por sus propietarios o impedidos de circular como siempre lo hicieron. Como si un rebaño de ovejas se pudiera llevar atado con una correa.

Y eso es lo que tenemos. Eso y alguna condena al labrador o al ganadero que, después de ver atropellado a su animal, muerto o necesitado de un largo y caro tratamiento, aún se le obliga a pagar el parachoques abollado del coche del imbécil que lo atropelló.

Parece ser que hora viene una nueva norma que reduce la velocidad en esos lugares (cuando no existen aceras) a 20 Km./h., bienvenida sea y a ver como se obliga a que sea respetada, ya que el único medio eficaz, hasta el momento, son los rotundos “pasos elevados” que, o bien se pasan a menos de 30km/h., o te desguazan el coche.