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Muere atropellada y no avisan a la familia

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maya22-11-2017 - Esta es "Maya" una perra pastor alemán que se extravió hace unos seis meses en la zona de Punxín. Como se puede ver, sus dueños no escatimaron esfuerzos para encontrarla. Recorrieron pistas y carreteras, fabricaron estos carteles que repartieron por numerosos pueblos, ofrecieron recompensa, etc. Nunca apareció y eso que también se avisó al cuartel de la guardia civil más cercano donde les dijeron "que ya se ocupaban, no hacía falta denunciar", al registro de microchips, al SEPRONA,... nada.

Hace unos días les llegó una demanda de una compañía de seguros, reclamando los daños del coche que la atropelló y le causó la muerte, porque resulta que la perra entró en la autovía Ourense Santiago por un acceso en Listanco que no está cerrado y permite el paso de cualquier animal,o incluso a un rebaño entero, ya que solo está interrumpido el paso con unos bloques de piedra que no permiten el paso de vehículos pero sí de animales y personas. Este es la primera irregularidad en este caso.

La segunda es la terrible falta de sensibilidad de los guardias que actuaron en el caso, o la propia conductora, los cuales se preocuparon de leer el microchip de la perra, identificar al propietario y gestionar los datos para la denuncia por daños, pero ni se les ocurrió informar a estos angustiados dueños del destino de un miembro de su família que acababa de fallecer. Así llevan meses en esa duda, en esa esperanza de hallarla con vida, en ese temor de que le hubiera pasado algo, en ese sin vivir que produce el desconocimeinto sobre el destino de un ser querido. Y todo porque unos funcionarios carecen de un mínimo de sensibilidad y empatía para imaginarse el drama de estas personas y tomarse el trabajo de comunicar el accidente.

La obligación de identificiar e informar de cualquier animal atropellado, por parte de los agentes actuantes, o de la DGT, debería estar plasmado en una ley. Claro que, para eso, deberíamos estar en un país civilizado.