Skip to main content

Perros de caza que atacan ovejas, y burócratas omisos.

Posted in

ovejas heridas21-04-2012 - (Gallego) Ya van dos ocasiones (el 16-01 y el 31-01) en las que hemos denunciado hechos similares, tanto a la Guardia Civil como a la Delegación de la Consellería de Medio Ambiente de Ourense e incluso ya hemos publicado otro artículo sobre la pasividad de quienes deberían vigilar este tipo de cosas. Ahora aparece en la prensa otro de los numerosos casos en que, los perros que los cazadores sueltan sin control en el monte para que acosen a los jabalíes, se dedican a matar las ovejas de los vecinos de la zona.

Éstos son los “milagrosos” seres, también llamados escopeteros, que pretenden resolver el problema del jabalí y de los lobos que, según ellos, atacan al ganado. Los mismos que facilitan que sus perros maten ganado, son los mismos que aspiran, y la administración les permite, ir de salva patrias para resolver los problemas del medio ambiente, de la fauna, del equilibrio de especies, de los daños del jabalí y de los ataques del lobo al ganado. Valiente solución.

oveja herida2En esas denuncias hemos solicitado a la Delegación de Ourense que se aplique la ley de caza para que estos vecinos sean indemnizados por los seguros que los cazadores tienen suscritos para accidentes y para acontecimientos como estos que, más que accidentes, ya se están volviendo práctica habitual, que los ganaderos deben soportar, porque a los señores de la escopeta les da pereza informar al seguro, o tal vez porque pierden las bonificaciones que les hacen para que no notifiquen siniestros.

Confían en que la cosa queda impune y, a la vista de la omisión de nuestras “autoridades”, los hechos parece que les dan la razón.

Lo hemos denunciado en numerosas ocasiones, pero el resultado es una más de las características que nos destacan como país poco serio, o de “pandereta” como algunos le llaman y con razón.

oveja atacadaEstamos los ciudadanos realizando el trabajo que deberían realizar ellos, de vigilar y denunciar irregularidades, pero ni así, ni siquiera ante una denuncia por escrito, reaccionan y mueven el culo para aplicar la ley, atajar irregularidades y defender los derechos de terceros.

Y no solo eso, hemos denunciado también graves hechos que está cometiendo algún Tecor, con probable infracción a la ley de caza. Y, una vez más, el “silencio administrativo”, con el cual nuestros numerosos administradores y burócratas viven tan plácidamente sin comprometerse y sin llevar trabajo, ha sido el recurso fácil para no tener que “mojarse”.

Pues digamos las cosas claras, las muertes de ovejas, los problemas de los ganaderos,  los riesgos y los peligros a que nos vemos expuestos todos los ciudadanos, el constante pisoteo de nuestros derechos por parte de esas bandas de sujetos armados que pululan por el monte a su capricho, las infracciones que cometen los cazadores a la ley de caza y a las zonas de seguridad, están siendo incentivadas por la impunidad que genera la falta de vigilancia, siendo los primeros responsables los representantes de la administración. Porque son ellos quines tiene la obligación de tratar estos asuntos, aplicar la ley y prevenir que se repitan.

oveja herida 2Ellos son quienes cuentan con medios y personal para gestionar estos casos, ellos quienes disponen de guardias forestales a que nunca se les ve por el monte vigilando la caza, las talas indiscriminadas o la circulación de vehículos a motor por donde está prohibido, ellos los que se toman a diario sus cafelitos de media hora, ellos los que viven en la gran ciudad preocupados solo de sus trienios y de medrar en el escalafón pasando, y lo que es peor, desconociendo por completo, los problemas del medio ambiente y del rural, los que pasan olímpicamente de sus obligaciones y de los asuntos del campo que les quedan tan lejanos a pesar de que están bajo su jurisdicción y para resolver los cuales cobran sus buenos sueldos.

Ellos, los que se están recluidos en sus guaridas, omisos en sus obligaciones y dejando abandonadas sus funciones, son quienes deberían responder por estos daños, por estos incidentes, por esta falta de vigilancia, por hacer inútiles las leyes que regulan las actividades en el monte. Leyes que son despreciadas por la mayoría de la población, acostumbrada que está a que ninguna se respete, ni se haga respetar, debido a la indolencia, a la pasividad y a la negligencia de burócratas, políticos y personajes de la administración.

burocrataEl resultado de este tipo de comportamientos por parte de quien debería actuar y no lo hace, es evidente. Respeto de los ciudadanos hacia ellos, el mismo que el que ellos tienen por los ciudadanos, es decir, cero. Consideración, nula, ya que, como es evidente, uno se pregunta para qué vale tener consideración con alguien que nada te resuelve y de quien nada puedes esperar; personajes que solo sirven para poner pegas y cometer las mas inesperadas muestras de incompetencia de forma impune; gentes de las cuales cuanto mas lejos uno se encuentre, mejor, burócratas que nos consideran vasallos a los que no deben explicación alguna, y sin las cuales el mundo funcionaría muchísimo más eficazmente.

Debido a tal estado de cosas, a tales comportamientos y omisiones, al ver que solo actúan cuando alguien con recursos suficientes les adula, les regala, o les soborna para que sirvan a sus intereses, es por lo que asistimos al diario comentario de que nos administran vagos, chorizos o incompetentes, que solo piensan en meter el cazo y ocupar cargos para mamar del estado sin hacer nada.

Salvo honrosas excepciones, se lo han ganado a pulso.