Skip to main content

Zorro 2012 - Una falta de respeto a la G. Civil.

Posted in

04-02-2012 - (Gallego) Quienes hoy hemos ido a protestar por el campeonato nacional de matar zorros, descubrimos una vez más, al igual que ya aconteció hace dos años, la España del compadreo, de la prevaricación impune, de los poderes públicos defendiendo nauseabundos negocios y lo que es peor, que los de más edad ya sabíamos pero los más jóvenes acaban de descubrir, la despreciable utilización del prestigio y la imagen de la Guardia Civil para llevar a cabo el inmoral, sangriento y  cruel negocio de exterminar impunemente a nuestra fauna. Un patrimonio que es de todos los gallegos.(VÍDEO).

Sabíamos que quienes mercadean con nuestra fauna estaban furiosos por las humillaciones que les hemos producido, porque descubrimos sus manoseos con el medio natural para enriquecerse, porque destapamos sus mentiras para justificarlos, porque les hemos contestado todos los argumentos, porque son incapaces de evitar que los pongamos en evidencia, porque descubrimos siempre sus “secretos” de polichinela, los programas que tanto intentan ocultar,  las reuniones que son incapaces de mantener en secreto o las pacificas intromisiones que llevamos a cabo en sus macabros “eventos” y, ante la falta de ingenio para tapar la evidencia y lo ruin de sus fechorías, han echado mano de la fuerza bruta, de la coacción, de la imposición, de la conculcación de derechos.

Pero no pasa nada, sabemos buscarnos la vida, sobre todo ante tan desafiantes incentivos.

Estuviéramos en un país democrático y hoy al menos tres personajes públicos estarían ya respondiendo de un posible delito de prevaricación, conculcación de derechos y coacciones. Ello sin olvidar un posible atentado contra la fauna y el medio ambiente, por permitir y autorizar un acto letal contra la supervivencia del último mamífero que aún resta silvestre en nuestros montes, el zorro. Y todo para promocionar un negocio asqueroso.


No se nos permitió llevar a cabo nuestro legítimo derecho de circular por el monte, nos lo secuestraron, usurparon un bien que es de todos para que los matarifes pudieran llevar a cabo impunemente su masacre, ni siquiera esperaron a que iniciáramos algún tipo de protesta, simplemente tenían orden de bajarse de los coches y llamar por teléfono para, de inmediato, movilizar a la Guardia Civil la cual, disciplinadamente como siempre hacen, pero claramente contritos por el “papelón” a que las órdenes recibidas les obligaban, se personaba en número exagerado para identificarnos, una y otra vez, sin que hubiera mediado motivo alguno para tal acoso. Incluso nos han seguido, constante y continuamente, para evitar que accediéramos al monte o realizáramos cualquier tipo de protesta.

Todos los años la Guardia Civil ha vigilado para que no se produjeran altercados, pero siempre respetando el derecho de cada uno. Este año no fué ese el caso, se trató de un acoso sin descanso, contínuo y solo contra los ecologistas. Las órdenes eran claras, al menos para nosotros, anular por completo cualqueir acción de nuestra parte, cualquier uso de nuestro derecho de protestar en un lugar público y dentro de las normas. Desobedecer en lo más mínimo lo que se nos imponía, implicaba una denuncia por desobedeincia.

No hubo problema alguno porque nosotros, al contrario de lo que hacen nuestras “autoridades”, sí respetamos a la Guardia Civil, pero que sepan quienes dieron las órdenes que conocemos la ley, conocemos nuestros derechos, sabemos que el monte es de todos, sabemos que ellos podrán tener autorización para realizar su macabro campeonato pero nosotros también tenemos derecho a circular por el monte, pero nos lo han conculcado, y tenemos el derecho moral y ético de advertir a los animales de la insana diversión de unos cuantos escopeteros que salen al monte a matar por matar, por ver sangre y para mantener el vil negocio de la FGC, individuos que no dudan en llevar a cabo un acto que no haría ningún cazador pero que no dudan en cometer éstos sanguinarios escopeteros.

Hemos visto en definitiva como se nos prohibía el acceso al monte y el derecho de protesta con las más peregrinas amenazas, con leyes inventadas, que no existen, como “interrumpir una cacería”, señores eso aún no existe, eso está previsto, al igual que otros muchos desatinos, para la nueva ley de caza que la FGC está redactando a su manera, igual que hizo con la ley de montes, para que la Consellería del ramo se limite a legitimar, servilmente, esa y cualquier otra barbaridad que se les ocurra a los mercaderes de la fauna, a los exterminadores del monte.

Hemos acatado las órdenes de la Guardia Civil a sabiendas, tanto nosotros como ellos, de  que eran arbitrarias, autoritarias, que se trataba apenas de un abuso más de los que mandan, que  al carecer de base jurídica echaban mano de la imposición y de la amenaza con la manida “desobediencia”, con total desprecio por lo legítimo, o no, de lo arbitrario, o no, de la orden.

Hemos tenido que renunciar a nuestros derechos no porque estuviéramos infringiendo la ley, la conocemos perfectamente, sino porque tememos a la prepotencia, a la arbitrariedad a la falta de democracia de españistán, al desprecio por la legalidad cuando se quiere amedrentar, puesto que ya lo hemos sufrido anteriormente. Pero esto es lo normal en un país donde los poderes públicos se dedican a imponer a la mayoría los intereses de unas minorías, al compadreo con los poderosos, a la inmoralidad de anteponer el negocio a la ética.

Sí señores, mandan ustedes mucho, tanto que no les ha importado mancillar hoy el prestigio de la Guardia Civil utilizándolos como “niñeras” de los escopeteros, como guardia pretoriana para salvaguardas sus infames negocios, han aprendido pronto de los que están por encima de ustedes, que también gastan nuestro dinero y utilizan nuestro ejército para salvaguardar los miserables intereses  de las grandes empresas.

Espero que se lo cuenten a sus hijos, o a  sus nietos, lo importantes que son ustedes, lo mucho que mandan, lo poco que les importa la fauna, la democracia o los derechos de los demás, sobre todo cuando les molestan. Se están ustedes ganando el respeto de los ciudadanos, tanto como el que les merece a ustedes nuestros derechos, la buena salud del medio ambiente y de la fauna, o el prestigio y el honor de la Guardia Civil.

Llegará un día en que los terroristas medio ambientales, los que exterminan a la fauna para sufragar abyectos negocios, los que se valen del cargo para pisotear los derechos de los demás, sean los que reciban la visita de las fuerzas de seguridad.

Tiempo al tiempo.

Cuanto al campeonato, solo diremos que en el hotel donde se realizó la concentración, que como siempre hemos sabido en todo momento a pesar de los esfuerzos de la FGC por ocultar su ubicación, pueden preguntar a los propietarios, únicamente se hospedaron los ocupantes de dos vehículos. Ese fue todo el “negocio” que hicieron. Eso sí, por la mañana se acumulaban más de 50 “todo terreno” con remolques, perros, escopeteros, etc. pero que tampoco se gastaron un solo euro.

Y eso es lo que hay señores, así es como funciona este lamentable mundo. Los caciques de la FGC primero intentaron convencernos y engañarnos con sus "argumentos" ecológicos. Como no lo consigueiron, porque afortunadamente, y al contrario de los escopeteros,  hemos estudiado, ahora recurren a la razón de la fuerza. Pero no pasa nada, nosotros tenemos la fuerza de la razón. Venceremos.