Skip to main content

Raposo, nacional 2014 - Portomarín (de nuevo).

Posted in

portomarin03-02-2014 - (Gallego) El próximo sábado día 8 de febrero se va a realizar el enésimo  campeonato nacional de matar zorros, en Portomarín, Lugo. Hemos notificado a la subdelegación del gobierno una concentración de protesta el la Plaza Mayor, frente a la iglesia, desde las 14:00 hasta las 16:00, para ese día. También para el día siguiente (día 9, domingo, a la misma hora) por si lo cambian.

La lucha que comenzó en el año 2006, contra esta barbarie, y que dio lugar al nacimiento de las movilizaciones contra este desatino, lleva ya ocho largos años intentando acabar con este sucio negocio de mover dinero a costa de matar animales nobles, inofensivos e indefensos.

Con motivo de este octavo aniversario de la lucha vamos a realizar un breve “paseo” por cómo el caciquismo gallego dio inicio a este tipo de macabros eventos, como marcó también su desarrollo y las luchas entre los interesados en mantener el negocio y los que pretendemos que se acabe con estas matanzas y como, ese mismo caciquismo, actualmente se ha hecho cargo del asunto para defender los mercantilistas y sangrientos negocios de la FGC.

En el año 2006, con motivo de uno de esos campeonatos, se decidió organizar actividades de protesta al mismo tiempo que intentábamos descubrir los motivos por los cuales se visaba al inofensivo zorro como blanco de estas matanzas. Un animal al que tradicionalmente nunca se le disparaba en la caza ya que ni se come su carne ni se aprovecha su piel perforada por los perdigones. De hecho, sus cadáveres van parar a la basura. Muchos años atrás, cuando se pagaba por entregar “alimañas” muertas, pero ni siquiera compensaba el desplazamiento para entregar el cuerpo y recoger la “recompensa”.

Así descubrimos la primera cacicada, que no era otra que el compadreo entre los representantes del negocio que mueve la caza (escopetas, munición, seguros, ropa, calzado, perros, remolques, coches, licencias federativas, GPS, emisoras, etc.), que no es poco y las “autoridades” siempre dispuestas a favorecer a todo lo que huela a dinero con independencia de los valores morales, de la ética o de la consideración por los recursos naturales. Dicho “acuerdo” no fue otro que la decisión de reconocer a la caza como un “deporte” y con ello destinarle jugosos recursos procedentes de la “Consellería de Cultura e Deporte” de la “Xunta de Galicia”. Recursos que muchas veces se niegan a esforzados y meritorios deportistas de verdad.

boicotCon tal argucia se conseguían dos objetivos, destinar dinero del deporte a la caza y, por otro lado, extender la actividad, y en consecuencia el “negocio” y el gasto de los “clientes”, mucho más allá de lo que tradicionalmente era la temporada de caza.

Como ya se realizaban “campeonatos” de matar animales de granja en recintos acotados, había que buscar alguna forma de llevarse a los más “puristas” al monte. Pero el problema es que en el monte solo se cazan también conejos y perdices de granja. Así que la decisión fue organizar los “campeonatos” en el monte sobre lo único que allí consiguió sobrevivir a la sobre explotación de tanto escopetero, pistas, autovías y degradación del medio natural: El zorro. También había cuervos, pero de momento decidieron empezar por el zorro, mientras queden algunos.

Ese primer año salieron los directivos de la caza, en tromba, a defender sus oscuros negocios en los debates que se organizaron en los medios de comunicación, utilizando los mismos “argumentos” con los que convencen a vecinos, propietarios de tierras, presidentes de tecores y algunas autoridades, menos informados, para que les dejen cazar gratis en ellas, les presten sus territorios o les concedan subvenciones, permisos o ayudas públicas. Tales argumentos no eran otros que los clásicos: “Que ellos son los primeros ecologistas”, “que su labor contribuye al equilibrio de las especies”, “que los campeonatos impiden el excesivo número de zorros”, “que evitan los daños producidos por estos animales (y por otros), “que hay zorros en gran abundancia y es necesario cazarlos”, etc.

zorritoNo solo se toparon con que sus falaces “argumentos” fueron rebatidos, con datos científicos y  con números, en su totalidad y en todos los debates, como además el público en general se les echó literalmente encima. Llamadas masivas a las emisoras y participaciones espontáneas de oyentes y lectores llegaban en forma abrumadora manifestándose contra esa brutalidad. Aún recordamos su falta de argumentos para justificar el por qué no había “infección” de zorros en los lugares donde nunca se realizaron campeonatos.

Tan expeditiva fue la respuesta ciudadana, que la imagen de estos campeonatos pasó de ser la exposición pública y masiva de cadáveres (como la que se ve en el mismo Pontomarín, de hace años, con los paisanos de “manos en los bolsillos” observando la “hazaña” de la plaza principal cubierta de cadáveres) a la actual entrega clandestina y en bolsas de plástico de los cuerpos, en lugares secretos. También se pasó a suprimir los trípticos donde se convocaban públicamente estas matanzas así como su publicación en las páginas de la FGC y la ocultación generalizada de fechas y lugares donde se realizan estos eventos. La diferencia entre la primera foto de este artículo y la última, lo dice todo.

Durante las jornadas de boicot, también el amiguismo y el compadreo típicos del cacique gallego tuvieron presencia destacada. No solo fuimos retenidos, obstaculizados, y “entretenidos” por la Guardia Civil (que, no lo olvidemos, cumple órdenes) sino que hemos visto como a las “comilonas” que se realizaban tras estos campeonatos asistían delegados del gobierno, alcaldes, jefes de la Guardia Civil, delegados de medio ambiente, etc. Como no podía dejar de ser, este “buen ambiente” entre “autoridades” y representantes del lobby de la caza solo podía acabar en problemas para los ecologistas y facilidades para los mercaderes de la fauna y del medio ambiente.

g.civil comida zorroEl resultado fue que, en estos años de lucha, la norma era: dificultades para los ecologistas y facilidades para los escopeteros, aunque para ello hubiera que romper la imparcialidad a la que la administración y las autoridades deberían estar sujetas. Así que, mientras se nos paraba continuamente y se nos identificaba, llegando incluso a producirse detenciones por utilizar un megáfono, vimos como escopeteros agredían a chavales o blandían escopetas contra jóvenes que solo hacían ruido con un silbato, sin que nunca se hubiera siquiera denunciado o procesado a ninguno de ellos. Muestras hay por docenas, incluso a la prensa.

Han llegado a negar la eficacia de nuestro movimiento, avisando a los zorros y haciendo ruido en el monte. Decían que incluso les facilitaba la cacería porque “levantábamos la pieza”. No solo sabemos lo que hacemos (hemos aprendido de nuestra mascota, precisamente el zorro) sino que su furia, su frustración, el ocultamiento de lugares y fechas de los campeonatos, las directrices a la Guardia Civil para que nos pusiera “pegas” y nos entretuviera mientras ellos desaparecían en el monte, etc. demuestran que nuestras actividades fueron más que eficaces.

La última de sus cacicadas ha sido su intervención continua en la elaboración de la nueva ley de caza de Galicia. Gracias a esa “amistad” entre FGC y Consellería han introducido un artículo que penaliza la interrupción de una cacería, lo que indica, no solo la “deportividad” de estos “atletas” cuando les toca perder, como la eficacia de nuestras movilizaciones que ellos pretenden menospreciar. A despecho de estas "ayudas" caciquiles de la administración a los matarifes y a su sangriento negocio, confiamos en que el astuto zorro siga burlando al embrutecido escopetero.

catalogo cazaHace un par de días se volvían a reunir con la Directora General para la Protección de la Naturaleza con el fin de “mangonear” también en la elaboración del “Reglamento de Caza” que deberá complementar a la nueva ley. Ya lo hicieron también en la ley de montes para poder hacer deporte montados en sus 4X4 o últimamente intentando “cerrar” el monte al resto de usuarios cuando ellos lo deseen.

Todo indica que, al igual que la ley eléctrica, que debería controlar los abusos de las empresas del ramo pero que fue elaborada por Iberdrola de forma a defender sus privilegios, también la ley de caza (y su reglamento correspondiente), que debería controlar los numerosos abusos de estos matarifes, está siendo redactada por los escopeteros y por los representantes de los intereses económicos que mueve tan sangrienta y nociva actividad.

Seguirán diciendo y convenciendo a sus desinformados “clientes” de que realizan un “deporte”, de que son beneficiosos para el medio ambiente, de que salvan las cosechas, etc. pero todos sabemos que todo eso es palabrería, lo que se defiende con todos estos “tejemanejes” es al poderoso caballero: el enorme negocio y el dinero que mueve vender “cachivaches” para matar animales (mayormente de granja). Sin contar con los muertos por “accidente”, los peligros para el resto de ciudadanos, etc. considerados, como siempre que hay víctimas a causa de un conflicto por intereses mercantilistas, como “daños colaterales. Los “deportistas” que allí acuden no son más que los peones, los paganos del negocio, los pardillos que ponen los cuartos, por mucho que sus directivos les pasen la mano por la espalda, de vez en cuando, y les den la razón.

Lo que no han conseguido con sus falacias ni con la violencia, lo están intentando con sus influencias y con el argumento inmoral del “negocio que mueve”. Pero  todo  parece indicar que su “negocio” está en franca decadencia. Cada vez son menos los incautos que se dejan su dinero para que la Federación Gallega de Caza pueda tener instalaciones de lujo y directivos viviendo a costa de ellos. La caza pierde aficionados de forma masiva según sus mismos estudios y a pesar de sus obscenas campañas ante menores de edad y hacia gentes menos informadas y más influenciables. Cada vez son menos los participantes en estos “campeonatos” donde se gastan el dinero, se mojan, pasan frío y comen mal, mientras los directivos se dan la gran vida cómodamente, llegando tarde, comiendo en la cabecera y llevándose subvenciones del gobierno y “ayudas” de las empresas que les venden a ellos los “cachivaches”.

raposo 2013 bolsasPero donde hemos visto su mayor decadencia es en la dificultad para conseguir lugares donde realizar sus campeonatos. Y es que la FGC carece de terrenos cinegéticos para realizar sus actividades “deportivas” así que precisa que les “presten” los ajenos. Tal favor, no obstante, carece de contrapartidas, ya que la FGC los utiliza para justificar subvenciones que recibe pero que luego no reparte con nadie. Encima, tras un campeonato donde participan (o participaban, ahora ya no es igual) más de mil escopeteros, comprobaban que algunos aprovechaban el “campeonato de matar zorros” para llevarse todo lo que podían y que no era precisamente un zorro. Valían conejos, perdices, corzos o lo que se pusiera por delante. Al final no era su zona, ni su territorio, ni les interesaba un “medalla” por matar más zorros que los demás.

Así es Galicia. La única comunidad donde se realizan todos los campeonatos nacionales de matar zorros. Más que nada porque en las demás comunidades hay que pagar por cazar en los terrenos ajenos y aquí, a pesar de que el 80% del territorio gallego es territorio cinegético, los propietarios no reciben un céntimo a cambio de esta, para unos pocos, lucrativa actividad.

Y eso que la nueva ley de caza de Galicia asegura que una de sus funciones es “estimular la riqueza en el rural”. Claro que también asegura que sirve para llevar a cabo una “caza más ética” pero introduce como novedad la caza del zorro en madriguera. Un tipo de caza que no es tal y sí el introducir pequeños perros en la madriguera del zorro y allí dentro se destrozan entre ellos o se quedan enterrados para siempre.

Ética y riqueza de cacique gallego.