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Caza – La criminal negligencia de la administración.

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11-02-2012 - (Gallego) Todos los años asistimos al goteo de muertes en batidas de caza, viendo el vídeo que hicimos en la batida de hoy se puede comprender perfectamente las causas de esas muertes así como la negligente responsabilidad de la administración pública en las mismas. En primer lugar, por tolerar que se cace todo el año, y en segundo, por hacer dejación en su obligación de fiscalizar y vigilar esta actividad, lo que acaba transformando el monte en una auténtica anarquía con gravísimo peligro de vida, tanto para cazadores como, sobre todo, para quienes no lo son.

La caza ha dejado de ser una actividad temporal para ser un peligro constante en el monte durante todo el año. Y es que, aunque la temporada de caza menor va desde el 18 de octubre hasta el 6 de enero, a continuación vienen los campeonatos y la temporada del zorro, y seguidamente la del jabalí que, incluidas las batidas por daños, abarca todo el año.

Como es evidente todos los escopeteros se apuntan a las batidas por daños - en las cuales y según el art. 13 de la orden de vedas se incluye desde el lobo, hasta el jabalí, pasando por el corzo o el zorro - para poder dar tiros en el monte el año entero.

La ausencia de vigilancia es realmente asustadora a la vista de las groseras y temerarias violaciones de la seguridad en la práctica de estas batidas. Y nos remitimos de nuevo a las imágenes del video. En ésta zona, además, a pesar de las continuas denuncias de infracciones, pedidos de vigilancia y el ingente número de conflictos y causas tramitadas, incluso en los juzgados, de los cuales se informó exhaustivamente a la Delegación de Ourense.

El primer detalle que llama la atención (ver foto al lado) es la sorpresa total cuando nos topamos con una batida al lado del pueblo, cazadores con armas que alcanzan más de 2 km., en plena carretera y sin que exista señalización alguna al respecto.

Como siempre hemos denunciado, se puede observar, tanto en este vídeo como en todos los anteriores, que cazan en las pistas y en las carreteras para poder ver mejor la pieza.

Para burlar a la Guardia Civil, cuando ésta es avisada, se limitan a tener la escopeta cargada en el coche, o descargada en la mano, y solo introducen los cartuchos cuando oyen el ladrido de los perros avisando de que hay un animal localizado.

Si pasa la Guardia Civil dicen que no están cazando, o que están esperando a los perros etc. pero la realidad es que se valen de esta artimaña para burlarse de la vigilancia de la autoridad.

Como se ve en las imágenes, no respetan en absoluto ni las zonas de seguridad ni los “refugios de fauna”, de hecho cazan en ellos y los invaden como si ni existieran, tan seguros están de la falta de vigilancia en el monte. Si los guardias no consiguen sorprenderlos cazando irregularmente en las carreteras, mucho menos en pleno monte.

A la Guardia Civil nada se le puede reprochar, ya que son los únicos que ejercen alguna vigilancia en estos desmanes siempre que su exceso de ocupación se lo permite, pero nada pueden hacer ante las truculentas prácticas de estos individuos.

Se podría pensar que no tiene remedio, pero no es así. De hecho, se envía un comunicado, tanto al a Guardia Civil como a los guardias forestales, informando de estas batidas al objeto de que las vigilen. De manera que la cosa es tan sencilla como que se envíe esa vigilancia a dichas batidas.

Como la Guardia Civil está desbordada, lo lógico sería que se enviara, al menos, a un guarda forestal ya que en este Tecor, por ejemplo, que tiene 6.000 hectáreas, ésta es la única cuadrilla que se dedica al jabalí y sería muy fácil tener a un agente controlándolos.

Infelizmente el tema de los guardias forestales parece no tener solución ya que, mientras que por esta zona ya han pasado casi todos los guardias del cuartel le la G. Civil de O Carballiño en los 10 años que llevamos frecuentando el monte y observando los abusos de la caza, por el contrario, NUNCA hemos visto a un guarda forestal cumpliendo con lo que se supone es su obligación de frecuentar el monte, vigilar la caza , las actividades forestales, las talas indiscriminadas, los vertederos ilegales, el maltrato a animales, etc., en definitiva, todo lo que carece de la vigilancia adecuada para que se cumplan ciertas leyes que nadie hace cumplir a pesar de su importancia.

Se podría evitar, aparte de las infracciones y el peligro para los viandantes, sucesos como el ataque a varias ovejas y corderos llevado a cabo en dos ocasiones hace tan solo dos fines de semana en este mismo lugar, donde sábado tras sábado insisten en venir a destrozar nuestras tierras gentes de fuera.

Así está el medio natural en Galicia, mientras los “responsables” se ocupan de vete tu a saber que otros asuntos, que les interesan más.

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