joker123 pussy88 xe88 mega888 viagra malaysia keto actives super 8 ways ultimatejoker123 pussy88 xe88 mega888 viagra malaysia keto actives super 8 ways ultimate La "machada" de un descerebrado. | matarpormatarnon.org
Skip to main content

La "machada" de un descerebrado.

Posted in

15-11-2010 - (Gallego)Vale, pues para que vdes. se hagan una idea de cómo puede suceder algo así, lo voy a contar.
Como todas las mañanas, poco después del amanecer y antes incluso de desayunar, un recorrido por las zonas de actividad más “calientes” para verificar cuantos, y sobre todo quienes, están por la zona. Si es gente conocida o no, si son individuos problemáticos o aquél que le da igual matar un conejo o no, y lo que busca es pasar la mañana en el monte aunque no dispare un solo tiro. Los hay incluso que se dedican a recoger los envoltorios de chicle, cartuchos y demás residuos que dejan, tirados en el monte, la mayoría más irresponsable.

Al igual que los anteriores que se justifican con la caza para salir al monte, también están los que se toman la cosa no ya como una actividad más o menos "deportiva", como ellos la llaman, sino como una práctica de guerrilla para la cual acuden pertrechados de los más variopintos, ridículos y exagerados complementos. Incluso la camiseta la compran de color verde militar para que les haga juego con las botas, la ropa de camuflaje y el chaleco con cartucheras.

Capas de lluvia, escopetas último modelo, muchos perros, remolques al último lanzamiento del mercado y lo que es peor, la disposición para demostrar quien es el amo del monte frente a esos “ecologetas” que han colocado refugios de fauna donde ellos toda la vida han campado por sus respetos en las fincas ajenas.

Que les coarten su “derecho” de hacer en el monte y en las fincas de los demás lo que siempre hicieron - es decir, utilizarlas como si fueran suyas pero con la ventaja de no tener que levantar otra vez los muros que tiran, ni os destrozos que causan (lo que se dice disparar con pólvora del rey) que para eso pagan al Tecor - no les cabe en la cabeza y lo toman como si les hubieran mentado a las madres. O peor aún.

De manera que los más pendencieros y bravucones, los más ignorantes y desconocedores de la normativa, ya vienen dispuestos a poner en práctica las artes mafiosas y coactivas que soñaron, antes de dormir, la noche previa. Son los que creen que van “acojonar” al vecino y que no les interesa lo que diga la ley porque impondrán su criterio “a sangre y fuego”.

Normalmente se trata del típico cobarde que siempre fue objeto de chanza por sus colegas de escuela y que, cuando le dieron la licencia para llevar una escopeta, creyó encontrar el remedio definitivo para elevar su autoestima y ser, por fin, respetado. Olvidando aquella clásica verdad: "lo que natura non da Salamanca non presta".

Esa mañana había dos coches desconocidos que me dieron mala espina. Se habían adentrado en una finca privada para aparcar y para ello no dudaron en tirar el precario, aunque evidente para gente más ilustrada, cierre que el propietario había improvisado.

El segundo paso, cuando algo de esto sucede, es acudir al llamado “alto do outeiro”, lugar desde donde se domina visualmente toda la zona de caza, así como la mayoría de los refugios de fauna, la gente que anda en el monte, su situación, cantidad y posición.

Cuando allí llegué pude divisar, a lo lejos, lo que ya me temía, un grupo de cuatro cazadores, rodeando un refugio de fauna y con los perros dentro de la finca.

Había dos posibilidades, ir a desayunar y olvidarse del asunto o seguir la terca manía de no permitir que esos prepotentes, que aparecen de vez en cuando, se den el gusto de presumir de que su invasión arrogante y brutal, con el apoyo de las armas, por si sola, ya haya acobardado al más “pintado” y que ni siquiera se haya atrevido a “aparecer en el lugar”, al igual que hace con los demás porque no tienen los mismos atributos que ellos creen tener.

Ese día triunfó la tonta y aunque llovía generosamente y no había salido prevenido para tal contingencia, allá que me fui, bajando por entre las xestas, hasta la pista forestal y siguiendo camino al lugar preestablecido.

Me topo con el primero. “Buenos días”… ahí tienen vdes. una señal bien visible de “refugio de fauna” que indica que esta finca está segregada del Tecor y no se puede cazar en ella…un largo silencio y luego la respuesta calculadamente descuidada “vale, vale” aunque intención aparente de abandonar el lugar, ninguna.

Me dirijo al segundo, un individuo huraño y mal encarado, bigote a lo Tejero, capa hasta los pies y escopeta oculta baja la misma. Hola mire, por favor, aquí es un refugio de fauna, es una finca de mi propiedad que fue segregada del Tecor y aquí no se puede cazar. Se lo piensa un rato y luego… ”lárgate”, sin dirigirme la mirada, como quien escupe. Digo, me largo pero después de que saquen vdes. los perros de mi finca y se vayan a otro lugar, porque esta es mi propiedad y aquí no quiero que se cace…silencio.

“Lárgate de aquí, non molestes, que xa te conocemos e vas acabar mal”. Lo dice señalando con la escopeta, que continúa debajo de la capa y es imposible saber si me apunta directamente o a pocos centímetros. Mal rollo, sujeto hosco, paso de seguir hablando con él, es ostentoso que no va atender a razones. Vuelvo al primero.

Que por favor se vayan de aquí, ésta es mi propiedad y no se puede cazar en ella. “Cazo donde me sale de los coj.. y si no quieres que cacemos aquí la cierras con una valla” . Le informo de lo que dice la ley de caza, que los refugios tienen que estar señalizados y no vallados y que se la lea porque, en mi opinión, que un cazador ignore asuntos fundamentales de la ley de caza es lo mismo que un conductor que desconoce la ley de circulación.

“Xa nos iremos cando acabemos”. Le informo que, en tal caso, tendré que llamar a la G. Civil. “Chama a quen che dea a gana, que pasamos da G. Civil”. Pues vale, a ver si es verdad y siguen vdes. aquí cuando lleguen los agentes. En ese momento descubro que el teléfono no acepta la llamada, ni siquiera entrar en la agenda, por falta de batería, razón por la cual me voy alejando para llamar desde casa.

Es en ese justo momento cuando sale de entre la maleza un tercero (de los cuatro que había visto desde lo alto), se dirige hacia mí indicándome con el dedo que me acerque mientras con la otra mano sujeta la escopeta en mi dirección "hei, hei, tú, tú...". Intento pasar del tema y seguir mi camino, pero el sujeto no quiere dejar escapar la ocasión de exhibirse y demostrar a sus compinches lo que seguramente ya les había advertido: Lo valiente que es y los atributos que tiene, a pesar de su pequeña estatura y su aspecto enfermizo.

Me alcanza y no me queda mas remedio que volverme de frente para saber qué pretendía.
Sin mediar palabra me golpea con el cañón de la escopeta en el pecho y allí la deja apoyada. “Xa che dixen o ano pasado que un día voute matar”, le pido que retire la escopeta y que me diga lo que tenga que decir sin el arma y que la deje en el suelo ya que se puede disparar. “Claro que se pode disparar, para eso é, ¿ou para que pensas que é?”.

Acojone total, pero no voy a  dejar que lo note. Si le arreo se puede disparar el arma y darme a mi (lo más probable) o a él si al mismo tiempo la  aparto, en ambos casos menudo follón, si corro me puede disparar y si me quedo… a saber lo que se puede pasar por la cabeza de este descerebrado.
Del otro, con el que acabo de hablar, ya veo enseguida que no puedo esperar nada, hace el “avión” y parece divertido con la barrabasada que está llevando a cabo su compinche.

“Eu no che vou pagar 500 Euros, eu vou a túa casa, mátote e tirote nunha esquina”.
De perdidos al río, le digo que parece muy valiente porque están cuatro y tiene una escopeta así que me voy a marchar, pero si quiere demostrar lo valiente que es que deje la escopeta en el suelo y hablamos de hombre a hombre.

“Cando queiras”. Pero la escopeta sigue apoyada en mi pecho, no hace intención alguna de dejarla, de manera que me doy la vuelta y empiezo a alejarme mientras siento los golpes del cañón del arma ahora en la espalda, pienso… se le va a disparar… Los casi 50 metros hasta la primera curva de la pista, intentando mantener un ritmo de caminada normal, me parecieron eternos esperando que al barrenado se le diera por disparar.

Más tarde el asunto fue con la Guardia Civil delante, los lobos se habían transformado en inocentes corderitos, aunque uno de ellos no pudo reprimir su mala baba lo que puede costarle los tales “500 euros” (se refieren a la indemnización que tuvieron que pagar el año pasado otros “valientes” por una agresión), sobre las amenazas con arma de fuego del majara no lo confirmaron ni tampoco lo desmintieron.

Al sujeto sin cerebro, que seguramente estaba oyéndonos, acobardado y oculto entre la maleza, dijeron desconocerlo a pesar de que tenían todos el coche aparcado en el mismo lugar. Más tarde fue identificado, se cursó la correspondiente denuncia y todos se fueron de comilona a un restaurante próximo.

Con lo cual queda demostrado que, junto a un descerebrado que nunca debiera haber tenido licencia de armas, siempre puede haber otros irresponsables haciéndole compañía y riéndole los chistes en asuntos tan serios como los que salen a diario en la prensa y causan lamentaciones, vidas humanas y años de cárcel.

Una buena patada en el culo debieran darle al descontrolado y someterlo al más absoluto ostracismo por su mala cabeza, su ignorancia, su irresponsabilidad y la imagen que crea de todo el colectivo. Claro que, para eso, deberían ser de un talante diferente al del perturbado que llevan, como perro de presa, acompañándoles.

Prensa:

http://es.paperblog.com/amenazas-de-cazadores-345096/

http://www.nodo50.org/tortuga/Cazadores-amenazan-al-dueno-de-una

http://www.kaosenlared.net/noticia/amenazas-de-cazadores

http://elmercuriodigital.es/content/view/31423/1/

http://www.extremaduraprogresista.com/index.php?option=com_content&view=article&id=8759:amenazas-de-cazadores&catid=40:libre-opinion&Itemid=59