Skip to main content

Docenas de cadáveres exigen justicia

01-06-2010 - (Gallego) Según diligencia del juzgado nº 1 de O Carballiño, se nos comunica la resolución al recurso de reforma que habíamos presentado contra la resolución de archivar la causa que se sigue por maltrato animal, con el resultado de la muerte de, al menos, 79 perros, en la perrera municipal de Carballiño, entre los días 01 de enero y 03 de marzo del año 2009.
Básicamente dice lo siguiente:

“UNICO.- Vistas las alegaciones de la parte recurrente, no cabe estimar el recurso interpuesto por cuanto estamos no ante un delito de maltrato de animales, pues no concurren los requisitos exigidos por la ley para ello y por cuanto es un problema de índole sanitario. No se ha demostrado que por parte de  los trabajadores de la perrera se haya procedido a matar a los animales, lo cual sería un delito, pero no se ha demostrado, por lo que estamos ante un problema que debe solventarse en la vía administrativa, si así lo desea la parte, debiendo deducirse testimonio a la Consellería de Medio Ambiente y Sanidad.

PARTE DISPOSITIVA

SE DESESTIMA EL RECURSO DE REFORMA, ITERPUESTO POR el Procurador Sr. …. en nombre de ADEGA Carballiño y del Letrado D. … en nombre de Amigos da Terra, contra la resolución de fecha 20 de abril de 2010. NO HA LUGAR a reformar dicha resolución, estándose a lo acordado en todas sus partes.

Previniendo a las partes de que contra esta resolución pueden interponer recurso de apelación ante este Juzgado en el plazo de TRES DIAS.”

 

Como todos saben es grande nuestro respeto por la justicia y por sus decisiones, así lo hemos probado en las numerosas ocasiones, ésta incluida, en que hemos recurrido a solicitar amparo a ésta institución.


En base a esa confianza y en el uso legítimo del recurso a las diversas instancias, que también hemos tenido que utilizar en muchas ocasiones para que corrigieran decisiones de los juzgados de primera instancia que considerábamos erróneos, vamos a presentar recurso contra esta decisión que también consideramos equivocada.


Y tomaremos esa medida porque, contrariamente a lo que decide este juzgado, creemos que no solo hay serios indicios de que se mató intencionalmente a los perros, sino que además hay numerosas evidencias de que tan brutal acción fue llevada a cabo por motivos fútiles y de manera premeditada.


Otra cosa es que tal hecho haya quedado demostrado. Sabemos que no fue así, aunque creemos que por el momento solo se trataba de investigar los hechos, pero también consideramos que faltó el empeño, los medios, el interés o lo que sea, necesarios para poner en evidencia las múltiples “huellas” que los autores de tan sangrientos e inhumanos hechos han dejado a causa de su torpeza.


Creemos que, en su día, la decisión democrática de la mayoría del pleno municipal de adjudicar la administración de la perrera al propio ayuntamiento, en contra de los deseos del grupo de gobierno, no solo contrarió profundamente a quienes suelen hacer lo que les da la gana, sino que les puso ante responsabilidades de las que, sin intentarlo siquiera, se consideraban incapaces de hacer frente.


Creemos que alguien sugirió, alguien autorizó y alguien llevó a cabo, la eliminación de la mayoría de los animales allí recogidos, como remedio al problema de atender, limpiar, alimentar y cuidar sanitariamente a casi 300 perros que a esas alturas estaban en condiciones precarias.

Creemos que, a los responsables del gobierno municipal, ni se les pasó por la cabeza que, las denuncias existentes en la época del mal estado de los animales, eran debidas a que los entonces responsables de su cuidado, posiblemente fueran ineficaces en el cumplimiento de esa tarea y que bastaba con tomar algo de interés para que los perros estuvieran en condiciones dignas y que, probablemente, fuera esa la intención del pleno cuando adjudicó el cuidado de la perrera al ayuntamiento.


Creemos que aquí se chocó con la soberbia de gentes que se consideran incontestables, que se consideran poderosas, con contactos situados en los lugares idóneos, que se creen por encima de los poderes del estado, gentes entre cuyos dedos se esfuman millones de recursos públicos sin que nadie les pida explicaciones, gentes acostumbradas a la impunidad, a no ser investigados y si lo son, a salir airosos pese a todas las evidencias. Gentes que, posiblemente, estén en lo cierto, pero que no cejaremos en el empeño de desenmascararlos.


Creemos que ni se les pasó por la idea intentar hacer un trabajo digno, así que, para librarse del problema y en la confianza, adquirida por años de práctica, de creerse a salvo y por encima de cualquier pedido de responsabilidades, tomaron la decisión de “seleccionar” al mayor número de perros posible, a todas las hembras y a todas las crías y eliminarlos de entre los vivos, con lo cual, el trabajo de limpiar, alimentar, mantener, curar, etc. se reduciría considerablemente y se podrían hacer “visitas guiadas” a la perrera para que todos pudiéramos ver el “excelente estado de higiene y limpieza” que presentaba la instalación, ahora liberada de la sobrepoblación de infelices animales allí recogidos.


Y como creemos firmemente lo que acabamos de decir y como sabemos que hay pruebas que pueden demostrar que no se consultó veterinario alguno, como se dijo faltando a la verdad y que son un indicio de que se está ocultando algo gordo.


Como sabemos que no hubo heridos, solo muertos, en esta supuesta “agresión” entre perros, lo que demuestra que las cosas no ocurrieron como se nos intenta hacer creer.

Como había jaulas totalmente vacías, en las que no quedó ningún supuesto “perro asesino de los demás” lo que, a nuestro juicio, contradice ciertas interesadas “versiones” pero que prueban que eso era lo que se pretendía, es decir, reducir el número de jaulas que había que limpiar.


Creemos que, para mayor facilidad si se quieren apurar los hechos, incluso llegaron a cometer la torpeza de confesar su fechoría en público, en una declaración que solo hay que recabar para tener la prueba definitiva.

Como creemos que existen muchos más indicios, que los psicópatas incompetentes dejaron por el camino en su sangrienta “solución”, vamos a exponer dichos indicios ante quien corresponda, hasta que se llame a los responsables por la integridad de esas docenas de animales, que hora yacen en una fosa de tierra cubiertos con cal y se les pidan explicaciones sobre lo que estaban haciendo mientras cobraban por cuidar de unos nobles animales que creemos, sinceramente, no han muerto siquiera por negligencia de sus cuidadores y si por un acto premeditado, brutal, vil, cruel y despiadado de quienes disponían de la vida de tan nobles seres, pero que, en realidad, no eran dignos siquiera del honor de su compañía.

Sería mucha coincidencia que en una perrera donde el número de animales aumentaba año tras año, de repente y para comodidad de los nuevos responsables, en un hecho inédito durante los años en que funcionó la instalación, hubieran decidido matarse entre ellos o suicidarse. No se lo cree nadie.

Si al final, quienes deberían apurar los hechos y poner a los responsables ante la justicia, deciden dejar impunes docenas de delitos de malos tratos a perros, con resultado de muerte, si deciden que, en lugar de cumplir con su obligación moral y legal de aplicar la ley de protección animal, como en cualquier país civilizado, dejan que este caso constituya una página más de las innumerables con que ya hemos contribuido, desde esta País de maltratadores, a la enciclopedia de la infamia cometida por al especie humana contra animales indefensos, no será porque no les hayamos dado la oportunidad de hacerlo.

 

Prensa:

http://www.lavozdegalicia.es/ourense/2010/06/03/0003_8524959.htm

http://www.laregion.es/noticia/125333/ecologistas/apelan/archivo/muerte/perros/

http://www.farodevigo.es/portada-ourense/2010/06/03/juez-ve-delito-maltrato-muerte-canes-perrera/444423.html