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Sequía – Para escopeteros y urbanitas.

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12-10-2011 – (Gallego) en el artículo anterior hablábamos de la incomprensible falta de iniciativa de la Consellería de Medio Rural que no se había preocupado en modificar el inicio de la temporada de caza a la vista de la terrible sequía que estamos padeciendo en Galicia.

A algunos les puede parecer una postura radical, pero a efectos de mejor informar a los que a sí piensen, hemos tomado algunas imágenes para documentar nuestras afirmaciones.

En estas fotos se puede observar que la mayoría de los robles están aún completamente verdes y pletóricos de hojas, mientras, en medio, hay algunos que muestran todas sus hojas totalmente secas. Otros muchos están a medio camino entre lo primero y lo segundo.

Se podría pensar que los robles están secando a causa de la llegada del otoño. Pero, lo primero que llama la atención, es que todo el árbol está totalmente seco y las hojas no caen, lo cual no ocurre cuando se produce la caída normal de la hoja en otoño. Además, también podemos observar que, extrañamente, los robles secos están rodeados de otros cuyas hojas aún se conservan totalmente verdes.

Éstas anomalías nos indican que algo diferente está sucediendo con los árboles secos, ya que no se comportan igual que los demás, ni tampoco según es costumbre en otoño, puesto que, en ésta época nunca ocurre que algunos están totalmente secos y otros totalmente verdes. Lo normal es que vayan entrando en los colores del otoño todos los robles de forma simultánea y gradual.

Por el contrario, hay robles que ya se ve claramente que llevan semanas con las hojas totalmente secas.

Pues bien, lo que ocurre es que muchos robles, por increíble que parezca, están secando. Y no son robles de tres cinco o diez años. Están secando árboles de más de 50 años y de más de 100 años de edad y perfectamente asentados en el lugar, a causa de la radical sequía que estamos sufriendo este año.

Imagínense vs. El tremendo problema que se plantea a los animales para obtener agua.
Imagínense vs. El enorme riesgo de incendio ante cualquier imprudencia en el monte como un cigarrillo mal apagado o un disparo entre la vegetación seca.

Háganse una idea de la degradación del suelo cuando por el monte circulen vehículos de cazadores, los cuales, además de éste problema, también pueden ocasionar un incendio por medio de sus tubos de escape.

Piensen en el destrozo que ocasionarán en las pocas plantas que aún están vivas cuando sean pisoteadas por las botas de 50.000 cazadores que se suponen saldrán al monte el domingo día 16.

Piensen si lo más aconsejable, a la vista de la situación extrema que está sufriendo la fauna a causa de la sequía, es salir al monte para, aún por encima, acosarlos a tiros.

Imagínense, a la vista de las altas temperaturas que estamos soportando, si es una buena idea obligar a los perros y demás animales a que realicen el tremendo esfuerzo de la caza que los puede agotar.

Ahí quedan unas imágenes raras de observar en las ciudades pero que a los que vivimos en el rural nos dicen mucho sobre lo que se debe y no se debe hacer.

En las actuales circunstancias, lo más aconsejable parece que sería llevar agua al monte y repartirla por depósitos instalados al efecto con la finalidad de proporcionar, a los animales, una solución a los problemas que deben estar teniendo para poder beber.

Otra cosa es la falta de información de algunos colectivos, la falta de cultura ambiental de muchos de los que salen al monte para divertirse matando animales, los intereses económicos, la falta de preparación de los responsables políticos y la falta de iniciativa de las instituciones.

Actualización 13-10-2011:

Los cazadores extremeños parece ser que tienen algo más de sentido común, a pesar de lo que diga la normativa no van a salir al monte: 

http://www.hoy.es/v/20111012/regional/abre-veda-caza-menor-20111012.html