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Elecciones en Galicia y medio ambiente ( I )

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08-02-2009 - “Entre diez mil y cincuenta mil especies se extinguen cada año en la actualidad”

Miguel Delibes, profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha asegurado que "si la extinción de especies continúa a este ritmo, en 2050 se habrá perdido la mitad de la biodiversidad que existe en la actualidad". (El Mundo)


Y todo ello debido, mayormente, a la acción del hombre.
Pero no podemos decir que TODOS los hombres seamos responsables de esa catástrofe. La causa principal podemos atribuirla al hecho de que, el actual sistema, ha transformado la supervivencia del hombre como especie, en un negocio. A tal fin no se trata solo de proveer comida, cobijo y bienestar a los miembros de la especie. No, el negocio consiste en que estas necesidades vayan en aumento, así como la cantidad de solicitantes de las mismas, con el objeto de que cada día ese sistema pueda vender más y ganar más dinero.


Para proveer las necesidades de nuestra especie, sería suficiente con que, al igual que hacen las demás especies, se limitase la cantidad de individuos a la disponibilidad de recursos y a una extracción sostenible, con lo cual la cantidad de riqueza y bienestar aumentaría sin necesidad de aumentar el consumo de recursos naturales , motivo este último que acaba destruyendo el ecosistema y el hábitat de las demás especies.

La politica del actual sistema, sin embargo, predica el aumento incontrolado de individuos. Los que salen con posibilidades serán consumidores, los demás, mano de obra barata.


Viene esto a cuento porque el sistema que padecemos está destruyendo formas de vida como si ello no acabara repercutiendo también en nuestra propia desaparición, o lo que sería peor, en un mundo solitario para el hombre que dejaría de disfrutar de la compañía de otras especies.


Lo cruel del asunto es que el hombre, tan arrogante él, ni tan siquiera ha conseguido descubrir la manera en que la vida apareció en nuestro planeta. Pero se otorga el lujo de destruirla.


Insistimos en el hecho de no todos los hombres somos responsables, aunque algo también por nuestra omisión en influir en el sistema, porque quienes se benefician del cataclismo son los dueños del sistema, los poderosos, los que ganan dinero con ello.


Incluso en nuestro silencio cómplice también está presente ese sistema. Porque nos alecciona, nos miente y nos educa en valores perniciosos para la supervivencia de la diversidad biológica.


Uno de los medios con que cuenta para llevar a cabo su insidiosa actividad es convencernos de que, quienes nos administra, o sea los gobiernos, representan al pueblo que los elije.


No obstante, cada día parece más evidente que, tales personajes, son todos, o al menos los que tienen opciones de gobernar, representantes de ese sistema que los financia, los publicita y les da los medios para resultar elegidos y consecuentemente administrar las riquezas de la tierra en beneficio de sus amos. Las grandes empresas.


Ellas son las que les facilitan su triunfo y las que les dictan el tipo de política a seguir, las inversiones a ser realizadas y el destino del dinero publico. Evidentemente todas esas actuaciones serán llevadas a cabo por “nuestros representantes” en “nuestro nombre” “legítimamente” pero en beneficio de los que realmente mandan sobre ellos.

Basta con repasar las hemerotecas para comprobar como los actos de la administración constantemente entran en conflicto con los intereses de las poblaciones, así como las guerras que promueven o los destrozos que ocasionan.


Es evidente que siempre habrá un ejército de “creyentes” que reaccionan a la bien organizada publicidad y palabrería de los representantes del sistema, o sea, los buenos habladores y embaucadores que son la mayoría de los políticos que, constantemente, nos pretenden convencer de las bondades que va a representar para “nosotros” el próximo desaguisado.


Infelizmente, en el momento actual, este estado de cosas tiene difícil solución, una vez que, cuando nos disponemos a realizar nuestra “elección” de representantes o administradores, simplemente no tenemos opción, ya que todas las alternativas que se nos ofrecen están viciadas y sirven a los mismos intereses.

Con diversos nombres, por detrás de cualquier postulante al cargo público, estarán intereses corporativos que se nos muestran con diversos “colores”, pero que, una vez en el poder, aplicarán las mismas políticas encaminadas a beneficiar al sistema. Siempre gana "la banca".  Y lo harán impunemente, durante sus numerosos años de mandato, sin que puedan ser removidos. Como ellos mismos dicen, el pueblo los juzgará en las urnas las próximas elecciones. Que les quiten lo bailado.


Para más información:


http://www.msnbc.msn.com/id/6502368/

http://es.wikipedia.org/wiki/Extinci%C3%B3n_masiva

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/09/12/ciencia/1189607319.html